Pensiones y AFP

El tema de las pensiones y las AFP es un tema complejo, no sólo en el aspecto técnico, sino que principalmente en el aspecto humano.

La discusión sobre si cotizamos más, jubilamos más tarde, hacemos fondo común, somos subvencionados por el estado o si las AFP son o no inmorales – a mi juicio lo son – podrá tener años de larga e inconducente discusión. Tendremos debates acalorados y bien fundamentados de un lado y otro, llenaremos páginas de periódicos y revistas, minutos de TV y radio. Nos vestiremos con el dolor de otros, rasgaremos vestiduras en pro de nuestras ideas.

Pero mientras hacemos todo eso, por días, semanas, meses y seguramente años, la cosa seguirá igual. Muchos pensionados que trabajaron durante toda su vida para mantener familias, vestirse y, en el mejor de los casos, pagar universidades y educación para sus hijos, hoy tienen dificultades serias para poder vivir. No pueden comer en la Piccola, ni en el Tavelli, muchos no pueden comer los 30 días del mes, no pueden andar en UBER, ni pueden tener internet. Ellos sólo quieren poder comprar cuatro panes diarios, algo de comida y que no les corten la luz ni el agua por no poder pagar. Ellos solo aspiran a que en el consultorio los atiendan digna y oportunamente.

Si tanto nos preocupan los jubilados debiéramos comenzar por promover:

  1. Liberación de pago en locomoción colectiva.
  2. Rebaja en sus cuentas de servicios.
  3. Eliminación del descuento para Fonasa.

Debemos devolverles la mano a ellos, a los que durante su vida pagaron impuestos con cada compra que hacían, a quienes se esforzaron por salir adelante y darle a sus familias una vida digna.

Hecho esto continuemos la discusión. Pero ahora es como sentarnos a discutir sobre abuso, mientras en la casa de al lado violan a una niña todos los días.

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