Yo acuso!!!… pero no me pidan demostrarlo

Hoy acusar de acoso, abuso o maltrato es tan fácil como abrir la boca y decirlo. Pero nadie pide que se demuestre, que efectivamente se abra una causa judicial y se demuestre con una condena que era cierto.

Al contrario todos caen en la histeria y condenan a priori. Juntan leña en la plaza publica para quemar al afectado y si se les escapa, no importa, ya vendrá otro. Total sobran las voces que denuncian, pero faltan las acciones que los demuestran.

Hoy en día todos le creen, no se si por solidaridad enfermiza o por temor a ser condenado y tratado de misogeno, poco humano o acosador y abusador en potencia. Yo prefiero entregar el beneficio de la duda y esperar a que se demuestre judicialmente, al menos con testigos. Ya que decir que intento abusar o golpeo, sin testigo alguno es por decir lo poco claro.

Todos ejercen su derecho a condena, todos quieren coger las piedras para lanzarlas al afectado, es casi un deporte donde además me visto de solidario y con conciencia de genero. Pero nadie se detiene a averiguar si finalmente el afectado fue acusado y se demostró sin lugar a duda razonable que es culpable. No importa, ya le hicimos mierda la vida personal y familiar, ya logramos que sus vecinos lo miren feo cada mañana y tarde, ya logramos que lo despidieran y seguro que su familia lo rechace.

Hoy es fácil destruir personas en base a lo que se le ocurrió decir a alguien por despecho, celos o simplemente porque necesitaba cámara para su carrera.

Tenemos casos en Hollywood, tenemos casos en nuestra ya maltrecha farándula criolla, tenemos amigos acusados y condenados socialmente.

Lanzar una piedra siempre ha sido demasiado fácil y para ello siempre hay publico. Pero sanar las heridas después es un proceso solitario y por cierto doloroso.